
La diferencia entre los que viven en La Moraleja (Alcobendas), el barrio más rico del Estado español España, y Torreblanca, el más pobre; es de 185.000 euros anuales, antes de hacer la declaración de la renta. Esta es una de las conclusiones que arroja la última edición de la ‘Estadística de declarantes del IRPF en los mayores municipios por código postal‘, un índice que elabora la Agencia Tributaria estatal para explicar las diferencias que se dan en las grandes capitales (urbes de más de 200.000 habitantes o en las que hay más de 100.000 personas que pagan IRPF, en este caso).
Los contribuyentes más pudientes, y no es ninguna sorpresa, se concentran en Madrid y Barcelona, que aglutinan la mayor parte de las rentas superiores a los 50.000 euros anuales. De hecho, dieciocho de las veinte primeras posiciones del ránking de la Agencia Tributaria lo ocupan barrios madrileños y barceloneses.
A su vez, de entre los veinte más pobres, doce son andaluces.
Un año más, La Moraleja (Alcobendas) vuelve a liderar la tabla, con una renta anual media de 196.429 euros en términos brutos y 135.795 euros una vez abonados los impuestos. En el extremo opuesto, Torreblanca (Sevilla) es el barrio con la menor renta media de nuestro país, 11.354 euros brutos al año.
Nótese que Torreblanca y Nou Alacant tienen otra particularidad, además de cerrar el ránking, y es que la media de los ingresos de los declarantes que viven en estos dos barrios ni siquiera alcanza el Salario Mínimo Interprofesional, fijado en 16.576 euros anuales tras la última reforma.
En los barrios humildes viven del salario, los más ricos de los trabajadores
Esto guarda relación con otra realidad que ilustra el ránking de Hacienda, y es que en los lugares más humildes los ingresos anuales dependen fundamentalmente del salario, mientras que en los más ricos, buena parte de la renta se justifica por los ingresos derivados de otros activos, como fondos de inversión, acciones cotizadas o propiedades inmobiliarias.
En las ciudades andaluzas como Almería, por ejemplo, las rentas del trabajo copan de media el 80% de los ingresos; y en Córdoba, el 79%. Buena prueba de que «nadie se hace rico trabajando» y de que el origen de las grandes fortunas, como viene afirmando el marxismo desde hace más de un siglo, está en explotan el trabajo ajeno en forma de sustracción de plusvalía y rentas a quienes producen, la clase obrera.
En el lado contrario, en Marbella solo el 65% de los ingresos proceden del salario, y en Pozuelo de Alarcón, el 66%. Y si el análisis se hace por códigos postales, las diferencias son aun más notables. Entre los que habitan el madrileño barrio de Salamanca, de media la mitad de sus ingresos proceden de activos inmobiliarios, acciones, fondos, etc., y en La Moraleja, el 58%. En Torreblanca (Sevilla), en cambio, las nóminas sostienen de media el 75% de los ingresos, y en Retamar (Almería), el 78%.






Deja un comentario