
En las provincias del sur y el este de Yemen se están produciendo razzias entre las distintas milicias extranjeras que ocupan esa zona del país. A pesar de la enorme fragmentación que puede aparentar, los distintos grupos cocinciden en su obediencia a las potencia occidentales y takfiríes y solo el gobierno de Saná se esta enfrentando al imperialismo y al sionismo.
El gobernador de Hadhramaut, Luqman Baras, expresó que reflejan un estado de caos y la intensificación del conflicto entre milicias armadas afiliadas a Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos.
En una declaración a la Agencia de Noticias Yemenita (Saba), el gobernador Baras consideró que el conflicto en curso entre milicias armadas y el estado de anarquía que prevalece en las provincias ocupadas del sur y el este son una consecuencia previsible de las conspiraciones saudíes y emiratíes implementadas a través de mercenarios y agentes locales.
Señaló que las luchas internas entre milicias armadas en las provincias ocupadas forman parte de la intromisión y flagrante interferencia de Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos en la soberanía yemení, y de sus planes para imponer una dinámica de poder que beneficie a las potencias regionales e internacionales.
El gobernador de Hadramaut explicó que los movimientos de las milicias armadas forman parte de la lucha de poder entre Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos en las provincias del sur y el este, en particular Hadramaut, que representa un importante centro económico y comercial gracias a su riqueza petrolera y su ubicación estratégica en el Mar Arábigo. Esto convierte su control en un objetivo directo para las ambiciosas potencias regionales e internacionales.

También afirmó que las acciones armadas y las prácticas imprudentes que se llevan a cabo en las provincias ocupadas buscan sembrar el caos, bajo los auspicios de Estados Unidos, Gran Bretaña y sionistas, y con financiación de Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos, como parte de los esfuerzos por controlar Yemen, saquear sus recursos petroleros y controlar sus puertos y rutas marítimas estratégicas.
Un plan contra de Yemen de más de diez años
El gobernador de Abyan, Al-Junaidi, advirtió sobre los peligros que representan los actos de violencia, planificados y financiados por la alianza de ocupación saudí-emiratí, para el tejido social y la paz en las gobernaciones ocupadas del sur. Consideró que estos sucesos forman parte de una conspiración que se ha gestado contra la nación durante diez años, con el objetivo de preparar a las gobernaciones ocupadas para una prolongada guerra regional entre sus pueblos.
Condenó las prácticas criminales perpetradas por las milicias respaldadas por los Emiratos Árabes Unidos en la gobernación de Hadramaut, que atacaron propiedades públicas y privadas en la ciudad de Seiyun, así como la intimidación de los residentes y ciudadanos de Hadramaut por su identidad. Señaló que estas violaciones reflejan el odio de las potencias ocupantes hacia todo el pueblo de Yemen, incluyendo a los de las gobernaciones del sur y del este.






Deja un comentario