
El Comité de Familias de Presos Políticos condena con la mayor firmeza la peligrosa escalada de la política de detenciones políticas llevada a cabo por los servicios de la Autoridad Palestina, cuyo último ejemplo es el acoso a la familia Al-Bishar en la provincia de Salfit, ilustración de la mentalidad de castigo colectivo que aplican las fuerzas de seguridad y sus violaciones de los derechos humanos y nacionales más fundamentales.
Los servicios de la Autoridad Palestina procedieron a la detención del joven Abdallah Hussein Al-Bishar, hermano de los presos políticos Abdel Rahman y Moussa Al-Bishar, recluidos en las cárceles de la AP desde hace más de año y medio sin ningún fundamento jurídico. Han decidido continuar por este camino con la detención del cuarto hermano, Mohammed Hussein Al-Bishar, por parte de los servicios de inteligencia en Salfit, al tiempo que han citado a su anciano padre, Hussein Al-Bishar (70 años), en un claro intento de romper la familia y atacarla en su conjunto.
Esta escalada se produce mientras la familia Al-Bishar continúa con su sentada diaria desde hace 28 días en la ciudad de Salfit, para protestar por la continuación de la detención de sus hijos Abdel Rahman y Moussa, en medio de un desprecio flagrante por todos los llamamientos y reivindicaciones en favor del fin de este acoso, lo que confirma la determinación de los servicios de la Autoridad Palestina de continuar con la represión y la tortura en lugar de responder a las demandas de las familias de los presos políticos.
El Comité de Familias de Presos Políticos responsabiliza a la Autoridad Palestina de la seguridad de los miembros de la familia Al-Bishar y afirma que este peligroso enfoque no bastará para silenciar las voces de las familias de los presos y presas.
El comité también reitera su llamamiento a la liberación inmediata de todos los presos y presas políticos, al fin de la política de detenciones políticas y citaciones arbitrarias, así como al respeto de las leyes, los derechos y las libertades públicas.
Fuente: Samidoun.






Deja un comentario