
La presidenta del Banco Central Europeo (BCE), Christine Lagarde, percibió en 2024 una remuneración total de 726.000 euros, un 56% superior a los 466.000 euros declarados oficialmente como salario base, según una investigación publicada por el Financial Times (FT). Los 260.000 euros adicionales proceden de «prestaciones no dinerarias» como vivienda oficial, vehículo con conductor, gastos de representación y otros beneficios valorados en 135.000 euros y de su asiento en el consejo del Banco de Pagos Internacionales (BPI), la «banca central de los bancos centrales», que le reporta 125.000 euros anuales adicionales. Ninguna de estas partidas figura en los informes anuales del BCE.

Esta opacidad salarial pone en evidencia la falta de transparencia de la institución europea, que, además de no ser elegida mediante elecciones, no está sujeta a las mismas obligaciones de publicación que empresas o bancos comerciales de la UE. Mientras Lagarde se convierte en la funcionaria mejor pagada de la Unión, con un sueldo real cuatro veces superior al del presidente de la Reserva Federal estadounidense, Jerome Powell, «limitado» por ley a 203.000 dólares, unos 173.000 euros, la mandataria del BCE mantiene un velo sobre componentes significativos de su retribución.
Declaraciones recogidas por FT subrayan la contradicción entre el discurso de rigor y austeridad que impone el BCE a las poblaciones de los Estados miembro, al mismo tiempo que sus miembros directivos tratan de ocultar una pequeña parte de los estratosféricos salarios que cobran.
El Everest y el Himalaya
El salario real de Lagarde, al frente del BCE desde 2019, la posiciona como una de las mandatarias de la UE que más cobra, pero otros dirigentes tampoco se sitúan tan lejos. Cabe destacar, de nuevo, la opacidad con la que ejercen estas instituciones, pues aunque oficialmente declaren ciertas cifras, solo en casos como el de Lagarde, filtración periodística tardía mediante, es posible conocer el salario real que perciben estos dirigentes.
Solo en cifras declaradas públicamente, el presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, percibe 306.000 euros anuales, (25.000 al mes); la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, unos 378.000 euros (31.500); la Alta Representante para Asuntos Exteriores, Kaja Kallas, cerca de 300.000 euros (25.000); y el presidente del Parlamento Europeo, Roberta Metsola, unos 160.000 euros (13.300). Dentro del propio BCE, los miembros del Comité Ejecutivo rondan los 400.000 euros (33.300 mensuales), y el vicepresidente, Luis de Guindos, cerca de 430.000 euros (35.800).
Fuente: Diario Socialista.






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