
Ni una sola palabra de rechazo a la agresión yanki y el secuestro del presidente de Venezuela Nicolás Maduro por parte del presidente español, Pedro Sánchez, ni del canciller, Jose Manuel Álbares, en sus cuentas en redes sociales.
Sus declaraciones se sustentan en un comunicado lleno de hipocresía y complacencia con el imperialismo estadounidense, el Gobierno del Estado español ha hecho «un llamamiento a la desescalada y a la moderación, y a actuar siempre con respeto al Derecho Internacional y a los principios de la Carta de NNUU».
Además insiste en sostener las injerencias internas en el país de Bolívar porque «recuerda que no ha reconocido los resultados de las elecciones del 28 de julio de 2024 y siempre ha apoyado las iniciativas para alcanzar una solución democrática para Venezuela«.
Por si no quedara claro «también recuerda que ha acogido, y seguirá haciéndolo, a decenas de miles de venezolanos que han tenido que abandonar su país por motivos políticos» aludiendo a la oposición violenta, terroristas, delincuentes y narcotraficantes a los que Madrid ofrece asilo político y una gran vida.
En una nota de prensa Nación Andaluza denunciaba como esta mañana la televisión pública española (TVE) ha calificado esta agresión estadounidense como “Tensión entre EE.UU. y Venezuela” en un titular. No cabe mayor hipocresía.







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