
La disputa entre las fuerzas imperialistas en Yemen ha terminado en la desaparición del principal agentes de Emiratos Árabes Unidos. El Consejo de Transición del Sur (CTS), principal organización separatista del sur de Yemen y apoyado por Emiratos Árabes Unidos, ha anunciado su disolución tras unas intensas conversaciones en Arabia Saudí, apenas unos días después de haber defendido la celebración de un referéndum de independencia para el sur del país.
El secretario general del CTS, Abdulrahman Jalal al‑Subaihi, comunicó en la televisión oficialista yemení que la decisión de disolverse se adoptó “para preservar la paz y la seguridad en el sur y en los países vecinos”, elogiando las “medidas” y “soluciones” ofrecidas por Riad para «responder a las aspiraciones de la población sureña».
La velocidad de los acontecimientos en Yemen han cambiado el mapa de control territorial drásticamente en cuestión de días. Así, las fuerzas (CTS) ligadas a Emiratos (amarillo) que controlaban la totalidad del sur y el este, han desaparecido del mapa, con el gobierno oficialista respaldado por Riad (rojo) controlando ahora todo su territorio, mientras el movimiento Ansar Allah (verde) mantiene su posición.

Crisis en la coalición imperialista «antihutí»
La escalada llega tras semanas de fuerte tensión entre Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos, antiguos socios en la coalición que combate al movimiento Ansar Allah (hutíes) del noroeste, que controla las zonas más pobladas y la capital. A ojos de Riad, «CTS opera con el respaldo de Abu Dabi y cruzó una línea roja en diciembre», cuando lanzó una ofensiva contra las fuerzas del gobierno yemení oficialista apoyado por los saudíes, y se hizo con el control de las regiones petroleras de Hadramaut y Al‑Mahra, ampliando de forma abrupta su dominio territorial.
El ministro de Defensa saudí, Jalid bin Salmán, ha celebrado el anuncio de disolución como un “paso valiente” que «permitiría encauzar un diálogo inclusivo sobre el futuro del sur» bajo patrocinio de Riad. Desde la perspectiva saudí, tras la huida de Al‑Zubaidi y la deriva abiertamente separatista del Consejo, «no hay forma de mantener a CTS como actor legítimo dentro de la arquitectura de seguridad yemení».
Fundado en abril de 2017 como paraguas de las fuerzas que aspiran a restaurar la independencia del sur y como ‘proxi’ de Emiratos en la región, CTS pasa así de declarar un referéndum de independencia a enfrentarse a su propia desaparición orgánica en cuestión de días. Un giro brusco que revela tanto el margen de maniobra de Arabia Saudí en el tablero yemení, como las profundas divisiones estratégicas entre Riad y Abu Dabi.
Irán y Omán rechazan la división
El ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araqchi, y su homólogo omaní, Badr al-Busaidi, afirmaron el sábado que Teherán y Mascate se oponen a cualquier partición de Yemen y están dispuestos a cooperar en este asunto. Su cooperación en este sentido continúa.
La agencia de noticias iraní Tasnim citó a Araqchi, durante una conferencia de prensa conjunta con su homólogo omaní en la capital iraní, quien afirmó que Teherán y Mascate mantienen consultas continuas e intercambian puntos de vista sobre todos los asuntos regionales, incluido Yemen.
Araqchi declaró que Irán y Omán abogan por la unidad e integridad territorial de Yemen y se oponen a cualquier plan para dividirlo. Señaló que esta es la opinión predominante en la región y que no se debe permitir que se logren los objetivos de la entidad sionista de dividir y fragmentar los países de la región.
Añadió: «Apoyamos la estabilidad y la unidad de Yemen, así como la integridad territorial de Somalia, Siria y todos los países de la región. Nos oponemos a la división y fragmentación de estos países en pequeños Estados, y esto constituye una conspiración sionista».
Por su parte, el ministro omaní acogió con satisfacción todas las medidas constructivas encaminadas al diálogo en Yemen, considerando la diplomacia como la única vía para resolver la crisis y evitar una mayor escalada, lo que en última instancia conduciría a una región libre de conflictos.
Al-Busaidi declaró que sus conversaciones con su homólogo iraní abordaron los desafíos regionales, en particular los acontecimientos en la región, Yemen y Palestina, y añadió: «Compartimos una visión común sobre el establecimiento de un Estado palestino».
Fuente: Diario Socialista / SABA.






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