
Escrito a la oficina del Defensor del Pueblo:
“A lo largo del día de hoy, se nos comunica, que, Doña María José Baños Andújar, presa en el centro penitenciario Murcia 2. encontrándose gravemente enferma desde hace tiempo, ha sido ingresada durante el día de hoy en la enfermería de dicho centro penitenciario.
Se le niegan sus derechos fundamentales, recogidos en el Artículo 25 ,de la Declaración de derechos Humanos, al negarle de forma arbitraria, incompresible e injustificable, su derecho a una asistencia médica de acuerdo a la gravedad de su estado.
«Instituciones Penitenciarías», son los únicos responsables de su seguridad, integridad física y salud, en el periodo de tiempo que esté ingresada en dicho centro penitenciario, u cualquier otro.
Al negar a María José Baños Andújar, la atención especializada en un Hospital, ponen en inmediato y grave peligro su vida de forma deliberada, cruel y arbitrariamente obscena.
Exigimos su traslado inmediato, a un Hospital donde reciba los cuidados que precisa urgentemente.
María José Baños Andújar está privada del derecho a su libertad, el resto de derechos, entre los que se encuentra la atención médica adecuada en su grave estado de salud, son suyos, y no de la negligencia de Instituciones Penitenciarías.
Atentamente, pero solo por educación.
13 de febrero de 2026. J.M.M.”
14 febrero: María José ha sido llevada de nuevo al módulo. Está algo mejor pero sigue muy débil. En una llamada telefónica ha contado que a lo largo de toda la semana se fue encontrando cada vez peor con vómitos y mucho cansancio, por lo que finalmente fue llevada a la enfermería para ponerle suero y tratar la deshidratación que tenía.
Ha comentado también que ha notado un cambio significativo a mejor en la actitud de la médica que la ha tratado y que no tiene duda de que es producto de la presión que se está realizando en la calle para que sea tratada y puesta en libertad. No obstante, en la visita que tenía esta tarde con Marcos Martín Ponce y la familia, no ha podido salir precisamente por la debilidad en la que se encuentra.
Su estado de salud es muy grave y por ello debemos continuar con la campaña de llamadas exigiendo que la saquen a un centro hospitalario para que sea atendida y tratada por especialistas, único modo para que se recupere en condiciones dignas y seguras. Su vida está en serio peligro.
Fuente: Haize Gorriak.






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