
En 2025, la Unión Europea (UE) pagó unos 26 mil 800 millones de dólares adicionales, tras renunciar al petróleo ruso, contabilizó un análisis de Sputnik basado en datos de Eurostat. En diciembre de 2022, la UE prohibió el transporte marítimo del crudo ruso y, a partir de febrero de 2023, también el de productos petrolíferos.
Las sanciones causaron un fuerte impacto en el mercado y los precios se dispararon. Si en 2021 el bloque europeo compraba petróleo a unos 68 dólares por barril, en 2025 lo hacía a unos 76 dólares.
Al mismo tiempo, el volumen de petróleo adquirido por la UE se reduce: al final del año pasado, se situó en tres mil 300 millones de barriles, frente a los tres mil 500 millones de barriles de 2024 y a los tres mil 400 millones de 2021.
A pesar de una disminución en volúmenes de importación, su costo aumenta: si antes de la imposición de las sanciones los europeos importaban petróleo por valor de más de 229 mil 400 millones de dólares, en 2025 ya serían más de 251 mil 300 millones de dólares. Como resultado, el beneficio perdido al final del año ascendió a más de 26 mil 800 millones de dólares.
En total, entre 2022 y 2024, la Unión Europea pagó unos 308 mil millones de dólares de más, y desde que empezaron las sanciones, unos 335 mil millones de dólares.
Al mismo tiempo, la UE planea renunciar por completo al combustible ruso en el futuro. El comisario europeo de Energía, Dan Jorgensen, declaró en diciembre de 2025 que la Comisión Europea presentará a principios de 2026 una propuesta legislativa para prohibir la importación de todo el petróleo ruso a la UE.
Fuente: VTV.






Deja un comentario