
Una operación judicial de alcance europeo contra la difusión de propaganda nazi ha puesto también el foco en Andalucía y en concreto en Málaga, donde los investigadores han localizado estructuras vinculadas a la red logística y financiera de un editor acusado de distribuir libros antisemitas y racistas prohibidos en Alemania.
La investigación, coordinada por la Fiscalía de Karlsruhe, ha desencadenado registros simultáneos en varios países europeos, entre ellos Alemania, Polonia y Andalucía. En territorio andaluz, los agentes han inspeccionado una nave de almacenamiento, así como espacios empresariales y domicilios particulares relacionados con un matrimonio investigado que presuntamente habría colaborado en la logística del proyecto editorial.
Un editor acusado de difundir propaganda nazi durante una década
El centro de la investigación es el editor ultraderechista “Der Schelm”, una editorial que, según los investigadores, lleva al menos diez años reeditando y distribuyendo obras del periodo nacionalsocialista, además de otras publicaciones de contenido racista, antisemita y negacionista del Holocausto.
De acuerdo con la información recabada por rbb24, el catálogo del editor incluiría alrededor de un centenar de títulos, muchos de ellos reimpresiones de obras publicadas durante el régimen nazi o textos de propaganda ideológica que actualmente se encuentran prohibidos en Alemania.
Entre los materiales distribuidos figuran publicaciones que difunden teorías conspirativas contra los judíos, obras que minimizan o niegan el Holocausto y textos de propaganda vinculados al aparato ideológico del Tercer Reich.
Algunas de estas obras han sido incluidas en el índice de publicaciones peligrosas para menores de la Bundeszentrale für Kinder- und Jugendschutz, el organismo alemán encargado de evaluar contenidos que promueven el racismo o la violencia. Según explicó el subdirector del organismo, Thomas Salzmann, se trata de textos que transmiten “una visión del mundo profundamente racista y violenta”.
Registros en varios países europeos
Las actuaciones policiales se están desarrollando en varios puntos de Alemania, donde se han realizado registros en ocho ubicaciones situadas en los estados federados de Brandenburgo, Baden-Wurtemberg, Sajonia, Baviera y Renania del Norte-Westfalia.
Entre las ciudades afectadas por las inspecciones se encuentran Leipzig, Pforzheim, Neuenbürg, Bottrop, Schönwald y Wertheim, donde las autoridades investigan domicilios particulares, empresas y otras instalaciones vinculadas a los sospechosos.
La operación también ha alcanzado a Polonia, donde los investigadores han registrado una imprenta situada en la ciudad de Szczecin, que presuntamente habría participado en la producción de parte de los libros.
En Andalucía, las autoridades investigan instalaciones relacionadas con un matrimonio vinculado al proyecto editorial. Entre ellas se encuentra una empresa ubicada en Málaga, que aparece en la investigación como una de las estructuras utilizadas para canalizar pagos relacionados con la venta de las publicaciones.
Ocho investigados por incitación al odio
La Fiscalía alemana investiga a seis hombres y dos mujeres de nacionalidad alemana, acusados de haber participado entre 2022 y 2024 en la fabricación, distribución y almacenamiento de publicaciones consideradas incitación al odio, delito conocido en Alemania como “Volksverhetzung”.
Según las pesquisas, los sospechosos habrían participado en 488 casos de producción y distribución de material ilegal. Entre ellos figuran propietarios de imprentas, un diseñador gráfico, un especialista informático y el responsable de un centro empresarial que habría prestado apoyo logístico a la red.
También se investiga a un impresor por presunta complicidad, al haber ejecutado encargos vinculados a estas publicaciones.
La Costa del Sol, histórico refugio de nazis europeos
Tras la II Guerra Mundial, Málaga y la Costa del Sol se convirtieron en un refugio para distintos dirigentes nazis protegidos por Franco y el Régimen político neofranquista nacido con la Constitución de 1978.
Otto Skorzeny, conocido como «Caracortada», fue un destacado oficial de las SS y un héroe en la organización Odessa, donde ayudaban a los nazis fugados. Tras escapar de los juicios de Nuremberg, se instaló en la Costa del Sol, donde vivió sin ser molestado por las autoridades.
Otro famoso nazi fue Léon Degrelle, belga, que escapó de la justicia. Disfrutó de protección del régimen franquista y murió en Málaga en 1994 sin ser juzgado.
Marbella aglutina algunos de los nazis más relevantes huidos en Andalucía. Allí se afincó Otto Remer, encargado de sofocar la Operación Valkiria, con la que algunos mandos militares pretendieron acabar con la vida de Hitler. La Audiencia Nacional denegó su extradición a Alemania porque no existía en el Estado español el delito de negacionismo del Holocausto.
O Aribert Heim, apodado Doctor Muerte. Heim estuvo destinado en la enfermería de Mauthausen, donde destacó por su crueldad extrema. Por ejemplo, aplicó inyecciones de benceno a prisioneros, muchos de ellos republicanos españoles. Tras lograr la protección de Nasser en Egipto, huyó a Uruguay tras ser detectado por el Mossad, y de ahí a la Costa del Sol. Localizado por un comisario alemán, huyó para siempre cuando iba a ser detenido en Marbella.
Hans Hoffmann, cariñosamente conocido como Juanito, fue cónsul honorario de Alemania en Málaga, sin que aparentemente nadie diera importancia al importante papel que jugó (como traductor para Hitler) en reuniones de altísimo nivel. Hoffman fue de los primeros en subirse al carro del negocio inmobiliario en la Costa del Sol. En 2004, su apellido volvió a los medios: su hijo fue condenado en la Operación Malaya contra la corrupción inmobiliaria. Antes de entrar en prisión, huyó y hoy sigue en paradero desconocido. Su padre dio nombre incluso a un colegio de Ojén.
Más de 11.000 clientes en todo el mundo
Una investigación periodística desarrollada durante dos años por rbb24 ha permitido reconstruir la estructura comercial del editor y analizar su base de clientes.
Según estos datos, el proyecto editorial habría contado con más de 11.000 compradores en distintos países, entre ellos militantes o simpatizantes de organizaciones de extrema derecha. Las investigaciones apuntan a que entre los clientes figuran personas vinculadas a formaciones políticas radicales, círculos neonazis y grupos extremistas que operan en Alemania.
Entre los compradores también aparecen individuos relacionados con organizaciones ultraderechistas alemanas como el partido heredero de la antigua NPD, activistas del movimiento Der III. Weg o simpatizantes del club de artes marciales radical “Kampf der Nibelungen”.
En algunos casos concretos, los pedidos incluían obras de propaganda negacionista como “Die Auschwitzlüge”, uno de los textos más conocidos del revisionismo del Holocausto.
Clientes procedentes de distintos ámbitos profesionales
Uno de los aspectos más llamativos de la investigación es el perfil sociológico de los compradores. Según los datos analizados por rbb24, muchos clientes no pertenecen necesariamente a organizaciones radicales.
Entre los compradores aparecen empresarios, artesanos, abogados, médicos, policías, docentes, directores de escuela, sacerdotes, libreros, cuidadores de ancianos o bomberos, lo que sugiere que parte del público del editor procede de distintos sectores sociales.
Algunos casos concretos han llamado especialmente la atención de los investigadores. Entre ellos figura el presidente de un club de tiro en Brandeburgo que habría adquirido varios títulos del catálogo o una directora de escuela que solicitó un ejemplar de las conocidas “Turner Diaries”, una obra que se encuentra en el índice de publicaciones extremistas por promover una visión racista y violenta del mundo.
Un sistema internacional para ocultar pagos
Las autoridades también investigan el sistema utilizado para ocultar los flujos de dinero generados por la venta de los libros.
Según la investigación, el editor habría creado una red internacional de cuentas bancarias utilizadas para recibir pagos desde distintos países. Entre los territorios donde se han detectado cuentas utilizadas en el sistema figuran Alemania, Estonia, Lituania, República Checa, Estado español, Suecia, Reino Unido y Austria.
En algunos casos, clientes cercanos al proyecto actuaban como intermediarios financieros, recibiendo el dinero en sus cuentas y enviándolo posteriormente al editor.
Una de las cuentas identificadas por los investigadores estaba vinculada a una empresa situada en Málaga, relacionada con el matrimonio investigado en Andalucía.
Producción y distribución clandestina
Los investigadores también han reconstruido parte de la logística de producción y envío de los libros.
Según las pesquisas, una parte de las publicaciones se imprimía en una imprenta situada en Szczecin, en Polonia, mientras que otros encargos se realizaban en talleres alemanes.
Una vez impresos, los libros eran envueltos en plástico negro antes de ser enviados mediante servicios de paquetería convencionales, con el objetivo de evitar controles y reducir el riesgo de detección.
Además, un empresario y un especialista informático habrían participado en la gestión del sistema de tienda online y la base de datos de clientes, elementos clave para el funcionamiento del negocio.
Segunda ofensiva judicial contra la red
La operación actual representa un nuevo intento de las autoridades alemanas de desmantelar la red vinculada a esta editorial.
En 2024, el Tribunal Superior Regional de Dresde ya condenó a dos hombres y una mujer por su participación en una organización criminal de extrema derecha relacionada con estas actividades, aunque algunas de las sentencias aún no son firmes.
Comprar libros no siempre es delito
La legislación alemana distingue entre la compra y la distribución de este tipo de material. Aunque adquirir un ejemplar de estas obras no siempre constituye delito, la difusión o distribución pública sí puede ser perseguida penalmente.
Un ejemplo reciente es el de un médico condenado por el Tribunal de Bamberg a una multa de aproximadamente 3.000 euros tras comprar veinte ejemplares de un libro negacionista del Holocausto, al considerar el tribunal que existía riesgo de distribución.
El delito de incitación al odio en Alemania puede acarrear penas de hasta tres años de prisión.
Fuentes: Área Costa del Sol / eldiario.es.






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