
La Comisión Europea ha aprobado los planes estatales de defensa de ocho Estados miembros de la UE. Al Consejo de la Unión Europea se le ha remitido una propuesta para conceder asistencia financiera a Bélgica, Bulgaria, Dinamarca, Estado español, Croacia, Chipre, Portugal y Rumanía.
Las autoridades políticas de la UE disponen de cuatro semanas para adoptar las decisiones ejecutivas. Una vez aprobadas, la Comisión Europea finalizará la formalización de los acuerdos de crédito, y los primeros desembolsos se esperan para marzo de 2026. La financiación consiste en la concesión de créditos a largo plazo por un importe aproximado de 38.000 millones de euros, tras la firma de los acuerdos. Unos créditos que los Estados receptores tendrán que devolver a costa de los contribuyentes.
La política reaccionaria Von der Leyen ha celebrado que desde el año pasado la UE ha «avanzado más en defensa que en décadas anteriores», y como muestra de ello el Libro Blanco sobre la Defensa Europea y en plan ReArm, que prevé movilizar hasta 800.000 millones de euros para defensa, entre los cuales se incluyen 150.000 millones de euros para la adquisición conjunta (SAFE).
Los niveles de financiación para cada país se fijaron provisionalmente en septiembre, basándose en los principios de solidaridad y transparencia. Por ejemplo, al Estado español se le han asignado los 1.000 millones que solicitó, situándose así a la cola del reparto, al ser el tercer estado con menor asignación de este fondo, un puesto que comparte con Finlandia, que también recibirá 1.000 millones, y sólo por detrás de Dinamarca (46,7 millones) y de Grecia (787 millones).
Por contra, Polonia es el país con una mayor asignación (43.700 millones), seguido de Rumanía (16.600 millones), Francia (16.200), Hungría (16.200), Italia (14.900), Bélgica (8.300), Lituania (6.300), Portugal (5.800), Letonia (5.600), Estonia (2.600), Eslovaquia (2.300), República Checa (2.060), Bulgaria (3.200), Croacia (1.700) y Chipre (1.200).
Para el subimperialismo europeo «no hay tiempo que perder»
También ha celebrado la aprobación del primer paquete de préstamos para la compra conjunta de material de defensa el comisario europeo de Defensa y Espacio, Andrius Kubilius, que ha adelantado que próximamente se aprobarán las rondas de financiación de otros 11 Estados miembro. «¡No hay tiempo que perder! Avanzamos con la financiación de defensa», ha expresado en un mensaje en redes sociales.
La única amenaza real para la Unión Europea está en Groenlandia por parte de Estados Unidos. Sin embargo, en la UE no dejan de pensar en la Federación de Rusia y las alusiones a la Ucrania nazificada de Zelenski son constantes en sus alocuciones.
La vicepresidenta Ejecutiva de la Comisión de Soberanía Tecnológica, Seguridad y Democracia, la finlandesa Henna Virkkunen, ha afirmado que «la seguridad de Europa» es la máxima prioridad de la Unión. «No hay tiempo para pasos graduales. Con la iniciativa SAFE, estamos desarrollando nuestra preparación para la defensa a un ritmo récord (…) Hoy, pasamos de la fase de oportunidades a la de resultados», ha sostenido en Diario Siglo XXI.
El Reglamento SAFE es una forma de aumentar de forma masiva inversiones en armas
El Reglamento SAFE se adoptó el 27 de mayo de 2025, como parte de Preparación 2030, un paquete de defensa que ayuda a los Estados miembros de la UE a obtener la financiación necesaria para impulsar un fuerte aumento de la inversión en capacidades de defensa.
El instrumento SAFE permitirá a los Estados miembros aumentar de forma inmediata y masiva –según el comunicado de la propia Comisión Europea– sus inversiones en defensa mediante la adquisición conjunta en el sector europeo de defensa, centrada en las capacidades prioritarias. Según la Comisión «Ucrania y los países de la AELC/EEE podrán participar en la adquisición» y será posible comprar producción de sus industrias.






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