
La okupación del edificio de Ollerías 15-17 de Málaga continúa de manera indefinida protagonizada por mujeres en defensa del derecho a la vivienda en situaciones vulnerables. Esta es su segunda jornada y llaman a acudir a las puertas del edificio y apoyar la okupación. El inmueble era propiedad de la Junta y la institución, presidida por Moreno Bonilla, lo ha vendido a un fondo israelí. Según los colectivos que han impulsado el encierro o que lo apoyan, la firma White Spain pretende convertirlo en apartamentos turísticos.
Desde Un techo por derecho, la plataforma que ha promovido la ocupación del edificio, han asegurado a Málaga Hoy que, a pesar de que ayer hubo conversaciones con la Junta de Andalucía, en un momento de la noche, «la comunicación se cortó sin tomarse en serio un intento de negociación ni preocuparse por una reunión». Insisten en que su propósito con esta ocupación es que el Gobierno autonómico «se siente a dialogar» sobre la crisis habitacionales y ofrezca una alternativa a las mujeres en riesgo de desahucio que se han encerrado en el edificio, entre otras demandas.
La Junta ni siquiera se digna a entablar diálogo, ni siquiera ofrece una reunión y ni siquiera ofrece alternativas habitacionales a las mujeres que están dentro». Por ello, la plataforma Un Techo por Derecho -que ha propiciado la protesta- defiende que se trata de una acción «simbólica, legítima y necesaria».
Tras pasar la noche del viernes al sábado, la treintena de personas que están encerradas en el edificio mantienen la medida. A las puertas, en torno a un centenar de manifestantes se ha concentrado este sábado para dejar patente su rechazo a una operación que califican de «especulativa».
A media mañana de hoy, la concentración frente a esos ambos números de Ollerías ocupaba la calle, que permanecía cortada. Una portavoz de un Techo por Derecho, Isabel Torralbo, ha asegurado que el encierro es indefinido y ha exigido una reunión con la Junta así como soluciones a la «emergencia habitacional» de Málaga. «Hay fórmulas para mantener este edificio en el patrimonio público. Es un símbolo» frente a la crisis de vivienda que atraviesa Málaga, ha sostenido Torralbo.
Torralbo ha acusado a las instituciones de «hacer oídos sordos» ante el problema de la vivienda. Por eso, ha advertido: «Vamos a seguir hasta que se nos escuche». Machuca a su vez ha criticado la «especulación inmobiliaria» con esta compra y ha exigido a las administraciones «que se tomen en serio la crisis habitacional». Porque, ha remarcado que no dan «ninguna alternativa habitacional para las familias que están dentro».
El edificio era sede de Málaga Acoge, aunque propiedad de la Junta de Andalucía. Este viernes, tras producirse el encierro, la Administración andaluza explicó que el inmueble «se encuentra actualmente en un proceso administrativo de enajenación [venta]» por su parte confirmando los datos de Un Techo por Derecho.






Deja un comentario