
Dos activistas de una flotilla de ayuda humanitaria con destino a Gaza, que fueron detenidos y secuestrados por las autoridades israelíes, comparecieron ante un tribunal en Israel, según informó un grupo israelí de derechos humanos que los representa.
Saif Abu Keshek, del Estado español, y el brasileño Thiago Avila asistieron el domingo a los procedimientos judiciales en Ashkelon, según informó a Al Jazeera Miriam Azem, coordinadora de incidencia internacional de Adalah.
No se han presentado cargos contra ellos, pero Abu Keshek y Ávila se enfrentan a varias acusaciones, entre ellas la de pertenecer a una «organización terrorista y tener contacto con agentes extranjeros», dijo.
Según un comunicado del grupo de derechos humanos, las abogadas de Adalah, Hadeel Abu Salih y Lubna Tuma, argumentaron ante el tribunal que el proceso contra las activistas era «defectuoso e ilegal», afirmando que no existe base legal para la «aplicación extraterritorial de estos delitos a las acciones de ciudadanos extranjeros en aguas internacionales».
Según Adalah, el proceso judicial es «una medida de represalia contra los líderes activistas humanitarios».
El sábado, los abogados de Adalah visitaron a los activistas en la prisión de Shikma en Ashkelon, donde dieron testimonio de «graves abusos físicos que equivalen a tortura», según informó el grupo de derechos humanos.
Abu Keshek también denunció que, durante su detención, lo mantuvieron «atado de manos y con los ojos vendados, y lo obligaron a tumbarse boca abajo en el suelo».
Ambos activistas han declarado una huelga de hambre, aunque continúan bebiendo agua.
El gobierno estatal, a través del ministro de Exteriores, Albares, dijo que «Se trata de una detención ilegal en aguas internacionales, fuera de cualquier jurisdicción de las autoridades israelíes, lo que significa que Saif Abu Keshek debe ser puesto en libertad de inmediato para que pueda regresar a España», declaró Albares a la emisora de radio Rac1. «Este episodio tensiona aún más nuestra relación (…) esta situación es inaceptable; un Estado no debería comportarse de esta manera»,

Fuente: Insurgente.






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