
«Txikito», uno de los presos políticos vascos que han acumulado más años de cárcel, sufrió días pasados un allanamiento en su celda por parte de carceleros de la prisión de Zaballa. La actual protesta comenzó cuando los carceleros le exigieron que retire dos banderas que tenía colgada en la ventana, una, la ikurriña vasca y la otra, la enseña de Cuba. «Txikito» se negó rotundamente a acceder al esa imposición, y tras airada protesta, fue llevado a un módulo de ingresos, en condiciones de semi-aislamiento. En respuesta por la acción represiva, el preso político vasco decidió comenzar, primero, una huelga de hambre, y actualmente la amplió a huelga de sed, y romper todo tipo de comunicación.
El hecho de que se prohiba exhibir la bandera vasca llama poderosamente la atención debido a que la misma flamea en el frente de todas las instituciones, y si además se extiende esa medida a la de la República de Cuba, asediada hasta el hartazgo por el imperialismo yanqui, muestra claramente de qué van los gobiernos que como el PSOE y el PNV se llenan la boca con palabras huecas de un progresismo que jamás practicaron.
Fuente: Resumen Latinoamericano.






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