
Tras el macroincendio de Niebla, el Ejecutivo andaluz quiso dar un nuevo impulso a una eliminación de ejemplares que ya ha supuesto la reducción de 117.269 hectáreas desde finales de los años 80 en toda Andalucía: de 267.000 a 150.000.
En los 15 días que tardó en darse por extinguido el incendio de Niebla, que Moreno Bonilla llegó a describir como “una terrible bestia”, el presidente de la Junta centró el foco en el eucalipto, una especie a la que calificó de “árbol de la gasolina” por su gran capacidad propagadora.
Al parecer, ignoraba que estaba tocando un punto sensible de la oligarquía española que usa a nuestro país como «territorio de sacrificio» de los intereses de las energéticas, cultivando el dañino eucalipto en nuestro suelo.
Historia del eucalipto en Andalucía
Los primeros eucaliptos llegaron a Andalucía con fines principalmente madereros y ornamentales desde mediados del siglo XIX en el extremo occidental andaluz así como en Jerez de la Frontera. Entonces su rápido crecimiento también se aprovechó para desecar humedales, en línea con las teorías higienistas que asociaban las marismas con el paludismo.
Pero el verdadero «boom» del eucalipto en Andalucía se produjo durante el siglo XX, especialmente por la dictadura franquista. El franquismo aplicó una política de repoblación forestal que transformó radicalmente el paisaje andaluz. Entre 1940 y 1970 se repoblaron cerca de 400.000 hectáreas en Andalucía. Aunque la mayoría (78%) se hizo con pinos, una parte importante se dedicó a eucaliptos y otras especies exóticas. Las repoblaciones de eucalipto tuvieron su auge en las décadas de 1960 y 1970.
Andalucía llegó a concentrar más del 50% de la superficie total de eucaliptales del Estado español, principalmente en las comarcas del extremo occidental andaluz (Huelva, Condado, Cuenca Minera…).
ENCE y sus empresas auxiliares se revuelven
Pero el anuncio de la Junta provocó hace unos días el malestar de la asociación de empresas de aprovechamiento de madera y biomasa onubense (Apromabi), que salió al paso para recordar que esta reducción no ha impedido que los grandes incendios sigan produciéndose y aumentando su gravedad usando como altavoz a El Confidencial.
La patronal niega en una pieza publicada por este medio que la especie sea la causa del problema y devuelve el balón a las administraciones. “Se han limitado los últimos 20 años a cobrar millones de euros por su aprovechamiento invirtiendo cero euros en su posterior tratamiento selvícola”, critican desde Apromabi, que afea así a las instituciones haber obtenido rendimiento económico de los montes sin garantizar después su mantenimiento.
Hay una cifra que Apromabi considera especialmente reveladora: el 65,42% de los eucaliptos quemados se encontraba en montes públicos. Para ellos, esa proporción obliga a mirar también hacia la gestión de esos terrenos y hacia los trabajos que se hicieron —o dejaron de hacerse— antes de que llegaran las llamas.
Su crítica alcanza también a los cortafuegos, cuyo estado antes del siniestro cuestiona, y censura que la empresa pública Tragsa, receptora de estos encargos preventivos, deba subcontratar maquinaria privada al no disponer de medios suficientes. La patronal sostiene así que la prevención no puede reducirse a quitar árboles, sino que exige mantener los montes limpios, accesibles y preparados para el fuego.
ENCE es la gran interesada en el eucalipto en Andalucía
Detrás de Apromabi está ENCE (Energía y Celulosa). No existe una vinculación orgánica directa (ENCE no es socio de Apromabi), pero sí una dependencia económica y operativa muy estrecha, ya que muchas de las empresas que forman parte de Apromabi son proveedoras o contratistas de ENCE en la provincia de Huelva.
Esto significa que el tejido empresarial que Apromabi representa no es ajeno a la actividad de ENCE, sino que en gran medida depende de ella para su actividad. ENCE es el principal gestor forestal privado del Estado español y opera una gran biofábrica y planta de biomasa en Huelva. Las empresas de aprovechamiento de madera y biomasa de la provincia encuentran en ENCE un cliente fundamental para la materia prima (madera, astillas, biomasa) que extraen y procesan de los montes onubenses.
¿Quiénes están detras de ENCE?
Tres oligarcas y un fondo de inversión estadounidense. Ellos son los principales accionistas de ENCE acumulando más del 50% de las acciones de la compañía.
Arregui, además de presidente de ENCE es fundador de Gamesa (1976), que posteriormente se fusionó con Siemens para crear Siemens Gamesa Renewable Energy. Fue vicepresidente de Iberdrola entre 1995 y 2010. Además es propietario de Torneados Numéricos (Tornusa) que se dedica a la fabricación de componentes para proyectiles de artillería así como de otras empresas dedicadas a los viñedos, el sector porcino y gestión forestal.
Urrutia, es una de las mayores fortunas vascas. Consejero de IBM y El Norte de Castilla, ha tenido una participación relevante en Iberdrola además de tener participaciones en Tubacex, empresas farmaceúticas, seguros, viñedos…
Comenge es consejero y uno de los principales accionistas individuales en el Estado español de Coca-Cola Europacific Partners (CCEP), donde posee cerca del 2% del capital, además de poseer participaciones en Ebro Foods y la industria farmaceútica.
¿Será capaz Juan Manuel Moreno Bonilla y sus escuderos de Vox en la Junta de enfrentarse a los oligarcas de ENCE para defender los intereses mediambientales del pueblo andaluz?






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