
Durante los recientes acontecimientos en la ciudad han mostrado cientos de personas que tienen que migran desde Marruecos hacia Ceuta huyendo de la miseria generada por el imperialismo español y europeo junto al régimen marroquí. Mientras el gobierno “progresista” del PSOE y Sumar responden desplegando el ejército para deportar masivamente a mayores y niños, la derecha se ve envalentonada atacando a inmigrante.
Pero ¿Cuál fue la posición del ex monarca Juan Carlos I? Existe, sin embargo, un documento incómodo para ese españolismo rancio del PP, Vox y PSOE. En 1979 Juan Carlos I discutió con diplomáticos estadounidenses la posibilidad de ceder Melilla a Marruecos y sugirió para Ceuta una fórmula internacional semejante a la que tuvo Tánger.
La conversación de Zarzuela con la embajada estadounidense
Para contextualizar. Será un año después de la aprobación de la Constitución española de 1978, y 4 años después de la Marcha Verde de Marruecos. No será menor este acontecimiento ya que el régimen franquista había tenido que ceder las colonias en África. Y así evitar la situación a la que había llegado la dictadura en Portugal, con procesos revolucionarios por la independencia en las colonias y en la propia metrópoli.
Así pues, un telegrama de la embajada estadounidense, fechado el 8 de mayo de 1979, recoge una conversación privada del rey con el enviado de Jimmy Carter. Sus palabras desmienten la idea de que la soberanía española sobre ambas ciudades fuese intocable para la propia Corona. Para evitar otra marcha, y cualquier tipo suceso, el rey estaba dispuesto a ceder Ceuta y Melilla al Marruecos de Hasán II.
El 30 de abril de 1979 el senador estadounidense Edmund Muskie, enviado del presidente Jimmy Carter, se reunió en Zarzuela con Juan Carlos I. Estaba presente el embajador de Estados Unidos en Madrid, Terence Todman. La embajada resumió el encuentro en un telegrama al Departamento de Estado fechado el 8 de mayo, titulado “Meeting of Senator Muskie with King Juan Carlos” .
El historiador Charles Powell recoge los cables desclasificados de EEUU, y recoge la idea de Juan Carlos I la idea de que “Melilla podría cederse a Marruecos en un plazo relativamente corto”. Planteando que allí vivían, según la cifra que manejaba el monarca, 10.000 españoles. El Ejército protestaría, pero Juan Carlos creía que ese malestar duraría alrededor de dos meses y que él podría controlar la situación.
Para Ceuta la evaluación cambiaba. El mismo extracto recoge que, según Juan Carlos, allí vivían 60.000 españoles y que sería imposible pasarlos sin más a soberanía marroquí. El Rey temía que, sin una solución a corto plazo, pudiera producirse otra Marcha Verde. Por lo que sugería que quizá la mejor solución sería la “internacionalización” con un estatuto similar al de Tánger entre 1923 y 1956, administrado por una comisión de varios países europeos, incluida la monarquía española.
De 1979 a la crisis de Ceuta: descolonización y lucha contra el imperialismo español
Cuando la Corona creyó conveniente preservar la estabilidad de sus relaciones con Rabat, Juan Carlos I contempló ceder Melilla y planteó una fórmula internacional para Ceuta. Casi medio siglo después, cuando miles de personas cruzan esa misma frontera huyendo de la pobreza y buscando un futuro, los gobiernos y la derecha invocan la «soberanía» y hablan de “invasión”.
Es básica la demanda de descolonización y la devolución de ambos enclaves a Marruecos, junto con la garantía de plenos derechos políticos, sociales y culturales para quienes viven allí, sea cual sea su origen. La población trabajadora ceutí y melillense no puede ser tratada como una pieza que el imperialismo español y el régimen marroquí. La libertad de circulación, el derecho de autodeterminación del pueblo saharaui y las reivindicaciones democráticas y sociales del pueblo rifeño, frente a la opresión de la monarquía alauí. No hay salida emancipadora si la denuncia del colonialismo español sirve para justificar otra opresión.
Fuente: Izquierda Diario.






Deja un comentario