
El destructor de la Royal Navy británica HMS Dragon ha realizado durante su reciente escala en el enclave andaluz bajo administración colonial británica de Gibraltar una operación excepcional descarga de munición tras completar un largo despliegue operativo relacionado con la seguridad de la navegación en el entorno del estrecho de Ormuz, es decir en las costas de Irán. La propia tripulación del buque ha definido el procedimiento como un «first-of-class de-ammunition serial«, una operación de desmunicionamiento excepcional que se ha llevado a cabo en el Peñón según Europa Sur.
La utilización del término «de-ammunition» confirma que la escala gibraltareña no se limitó a una parada logística convencional.
Secretismo sobre la operación
El HMS Dragon, uno de los destructores Tipo 45 de la Royal Navy, llegó a Gibraltar a finales de septiembre, procedente de Malta, dentro del viaje de regreso al Reino Unido después de varios meses de despliegue. El buque ha señalado ahora que la escala en el Peñón permitió completar este procedimiento antes de continuar hacia Portsmouth, donde la tripulación espera reencontrarse con sus familias.
La expresión utilizada por el propio destructor, «first-of-class», apunta a que se trató de un procedimiento realizado por primera vez. No obstante, la Royal Navy no ha detallado públicamente por ahora qué munición concreta fue retirada ni ha precisado el significado técnico exacto de ese carácter de «primera clase». De esta forma tan colonial se utiliza suelo andaluz gracias a la cesión que hizo en el siglo XVIII el Borbón Felipe V para acceder al trono hispánico,
Participación en la agresión contra Irán
La operación adquiere especial relevancia por el despliegue que acaba de completar el HMS Dragon. El destructor partió de Portsmouth en marzo con una importante carga de armamento para incorporarse al dispositivo británico en el Mediterráneo oriental y posteriormente participar en operaciones en Asia Occidental. Antes de su salida, el buque tuvo que ser rearmado y preparado en un plazo excepcionalmente reducido debido a la urgencia del despliegue.
El HMS Dragon está especializado en defensa aérea y equipado con el sistema de misiles Sea Viper, capaz de rastrear cientos de objetivos simultáneamente. El sistema puede lanzar ocho misiles en menos de diez segundos y dirigir hasta 16 misiles contra sus respectivos objetivos de forma simultánea. Estos buques están diseñados para proteger a grupos navales y otras infraestructuras estratégicas frente a amenazas aéreas complejas, entre ellas misiles supersónicos, aeronaves y drones.
El HMS Dragon fue enviado al Mediterráneo Oriental en marzo de 2026, poco después del inicio de la guerra imperialista con Irán (a finales de febrero de ese año) de la mano de estados Unidos e «Israel». Su misión principal fue proteger las bases aéreas británicas en Chipre, en particular la base de RAF Akrotiri.
En mayo de 2026, el Reino Unido anunció que el HMS Dragon se reposicionaría para prepararse ante una posible «misión multinacional» de protección del transporte marítimo en el Estrecho de Ormuz. Esta misión, descrita por el Ministerio de Defensa británico como «estrictamente defensiva e independiente», se activaría una vez que cesaran los combates en la región.
Los criminales imperialistas hacen escala en Gibraltar
Según la Royal Navy, un solo destructor Tipo 45 puede proporcionar cobertura aérea sobre un área equivalente a cinco veces el tamaño de Chipre, una capacidad que la Armada británica considera especialmente relevante en escenarios de alta intensidad.
Durante su tránsito hacia el Mediterráneo oriental realizó además una escala en Gibraltar para tareas logísticas, entre ellas el suministro y el relevo de parte de la tripulación. El enclave andaluz de Gibraltar constituye uno de los puntos de apoyo logístico de la Royal Navy en el tránsito entre el Reino Unido y el Mediterráneo.






Deja un comentario