Nación Andaluza expresa su solidaridad con los trabajadores del metal de Cádiz ante la represión y denuncia las listas negras

Desde Nación Andaluza queremos trasladar nuestra solidaridad y apoyo a los compañeros Manuel Balber y Jesús Galván, a la Coordinadora de Trabajadores del Metal (CTM) y al conjunto de trabajadores y trabajadoras andaluzas represaliadas por ejercer el sindicalismo de clase y defender sus derechos frente a la patronal.

Los 28 días de resistencia protagonizados por Manuel y Jesús en las instalaciones de Navantia han servido para visibilizar una realidad que el poder político y el sindicalismo del Régimen lleva años tratando de ocultar: la existencia de mecanismos de persecución laboral y listas negras contra trabajadores combativos en el sector del metal gaditano. Lo sucedido no constituye un hecho aislado ni excepcional, sino la expresión concreta de un modelo de relaciones laborales basado en la precariedad, la subcontratación y el castigo ejemplarizante contra quienes se organizan sindicalmente fuera de los márgenes del sindicalismo domesticado y subordinado a la patronal.

Desde Nación Andaluza consideramos especialmente grave que, mientras la Bahía de Cádiz continúa soportando niveles insoportables de desempleo y pobreza estructural, trabajadores altamente cualificados sean apartados sistemáticamente de su profesión por su participación en huelgas, piquetes y conflictos laborales. La existencia de listas negras en sectores estratégicos de la economía andaluza constituye una práctica profundamente antidemocrática y propia de un régimen político que protege los intereses empresariales frente a los derechos de la clase trabajadora.

Responsabilizamos de esta situación a la patronal del metal, a las empresas auxiliares y a los responsables de Navantia y la SEPI, pero también al Estado español y al Gobierno español, que no solo permiten estas prácticas sino que sostienen el modelo económico que las hace posibles. Resulta inaceptable que una empresa pública vinculada al Estado español sea escenario de persecución sindical mientras el Gobierno pretende presentarse como garante de los derechos laborales.

Del mismo modo, denunciamos la absoluta pasividad del Gobierno de la Junta de Andalucía ante una situación conocida desde hace años en el sector naval y en buena parte del tejido industrial andaluz. La Junta ha asumido históricamente un papel de subordinación a los intereses de las grandes empresas y de las oligarquías españolas, renunciando a cualquier política real de defensa del Pueblo Trabajador Andaluz.

Nación Andaluza considera igualmente preocupante la actitud mantenida por buena parte de la izquierda institucional y el reformismo político y sindical, cuya respuesta ante este conflicto ha estado marcada por la ambigüedad, la tibieza y el cálculo político. Mientras dos trabajadores se jugaban la vida para denunciar públicamente las listas negras y la represión sindical, numerosas organizaciones han preferido limitarse a declaraciones superficiales y gestos simbólicos incapaces de cuestionar las estructuras políticas y económicas responsables de esta situación.

Asimismo, denunciamos las maniobras llevadas a cabo para impedir o dificultar las concentraciones de solidaridad convocadas en distintas ciudades de Andalucía y otros territorios del Estado español, Cádiz, Sevilla, Granada y Cartagena. La intervención de Subdelegaciones del Gobierno y de la Junta Electoral para limitar movilizaciones obreras evidencia, una vez más, el carácter profundamente restrictivo con el que el aparato estatal actúa cuando las protestas señalan directamente a los responsables políticos y empresariales de la explotación y la precariedad.

La persecución contra sindicalistas y trabajadores combativos no puede entenderse al margen de la situación general que sufre Andalucía como nación obrera sometida a un modelo económico dependiente y colonial, basado en la temporalidad, la emigración forzada, la destrucción industrial y la explotación permanente de nuestra clase trabajadora. Y solo la coordinación y la unidad entre los múltiples destacamentos organizados del proletariado andaluz puede darle la vuelta a esta situación 

Nación Andaluza reafirma su compromiso con la defensa del sindicalismo de clase, con la lucha de los trabajadores del metal gaditano y con todos aquellos trabajadores y trabajadoras andaluzas que sufren represión por organizarse y defender sus derechos.

Porque las listas negras existen. Y porque ningún pueblo podrá ser libre mientras su clase trabajadora continúe perseguida y condenada a la precariedad.

¡No a las listas negras!

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