
Irán rechazó las acusaciones infundadas del representante de EE.UU. ante la ONU en su contra, destacando que Washington es “el agresor, no la víctima”.
“La acusación de que Irán ha transferido armas a Yemen en violación de las resoluciones pertinentes del Consejo de Seguridad es falsa y carece de fundamento”, ha subrayado este miércoles el representante permanente de Irán ante Naciones Unidas, Amir Said Iravani, en una carta dirigida al secretario general de la ONU, António Guterres, y el jefe del Consejo de Seguridad de este organismo.
Ha detallado que dichas alegaciones no han sido respaldadas por “ninguna prueba fiable, verificable o independiente”, y constituyen otro intento de desviar la atención del “comportamiento ilegal y de las acciones desestabilizadoras de Estados Unidos en la región Asia Occidental” según recoge Hispan TV.
“Se trata de una acusación fabricada con el propósito de engañar al Consejo de Seguridad y desviar la atención de los atroces crímenes que Estados Unidos está cometiendo contra el pueblo iraní”, ha apostillado.
Iravani también ha acusado a Estados Unidos de socavar la paz y la seguridad en Yemen, así como de obstaculizar la aplicación del acuerdo de alto el fuego alcanzado en abril de 2022 y de llevar a un punto muerto el proceso político auspiciado por la ONU.
“Estados Unidos, al ejercer presión sobre el CSNU para la adopción de la Resolución 2722 (2024) con motivaciones políticas y, posteriormente, abusar de sus disposiciones como pretexto para atacar infraestructuras civiles en Yemen, ha vulnerado la soberanía y la integridad territorial de Yemen, ha agravado las tensiones regionales y ha socavado aún más las perspectivas de un arreglo pacífico”, ha señalado.
Irán: EEUU amenaza estabilidad regional
Ha tachado de “totalmente infundada” la alegación de que Ansarolá de Yemen actúa como representante de Irán, reafirmando apoyo de Teherán “a la soberanía, la independencia, la unidad y la integridad territorial de Yemen, así como su compromiso con una paz amplia y duradera que se alcance mediante un diálogo político inclusivo liderado por los propios yemeníes”.
En cuanto a los intentos de Washington para debilitar el acuerdo pactado entre Irán y EE.UU. en pasado junio, ha responsabilizado a EE.UU. de poner en riesgo la estabilidad regional, así como la seguridad y paz mundial.
“Estados Unidos es el agresor, no la víctima. Este país, al iniciar dos guerras de agresión sin provocación previa contra Irán, junto con el régimen israelí, ha cometido violaciones flagrantes de la Carta de la ONU, especialmente de su artículo 2, párrafo 4, así como del derecho internacional y del derecho internacional humanitario”, ha resaltado.
De igual manera, ha subrayado que los ataques de EE.UU. contra los civiles y las infraestructuras civiles “constituyen crímenes de guerra y crímenes de lesa humanidad”.
Respecto a las agresiones de Washington contra Irán en los últimos días, ha señalado que “Estados Unidos, mediante una intervención manifiesta en la ejecución de las disposiciones que Irán considera necesarias en relación con el estrecho de Ormuz, ha provocado el regreso de la inseguridad al estrecho y ha causado perturbaciones en la navegación comercial internacional”.
Iravani ha concluido que “Estados Unidos no tiene ninguna legitimidad, ni jurídica, ni política, ni moral” para formular acusaciones contra Irán ni contra ninguno de los demás Estados miembros.
Octava noche de bombardeos de EE.UU.
El Comando Central de Estados Unidos (Centcom) anunció una nueva intensa ofensiva militar contra la República Islámica de Irán, ejecutada en distintas zonas costeras del país y en las proximidades del estratégico estrecho de Ormuz. La operación armada, que ha concluido a las 04:00 horas de esta madrugada, se extendió por siete horas empleando buques de guerra, aviones de combate y drones dotados de municiones de precisión.
El despliegue actual en Oriente Medio supera los 20 buques de guerra de la Armada de EE.UU. y cientos de aeronaves militares. Esta medida se produce pocos días después de que la Casa Blanca declarara finalizado el acuerdo marco de alto el fuego que se había suscrito el pasado 17 de junio, argumentando que las fuerzas iraníes “continuaron hostigando de forma sistemática a las tripulaciones civiles en aguas del golfo”.
El mandatario estadounidense modificó su postura inicial de exigir una compensación económica del 20% a países aliados por la protección de sus navíos, optando en su lugar por “promover nuevos acuerdos comerciales y de inversión con los Estados del Golfo”.






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