
Aznalcázar acogió este jueves la segunda asamblea informativa organizada por la plataforma Stop Biogás Aljarafe Doñana, un encuentro masivo que contó con la participación de numerosos vecinos y el respaldo institucional de representantes locales de Bollullos de la Mitación, Pilas y Sanlúcar la Mayor.
Durante el acto se lanzó un mensaje claro: mantener la presión social es la única vía efectiva para frenar la planta proyectada en el término municipal de Benacazón, cuyo impacto directo amenaza a toda la comarca de Aljarafe.
Se da la circunstancia de que el propio alcalde el Benacazón, Pedro Oropesa, ha confirmado de manera categórica y sin condicionantes su rechazo a la instalación de la macroplanta de biogás en su término municipal según la plataforma Stop Biogás Aljarafe Doñana. La asamblea sirvió también para aclarar de forma contundente que, a pesar de los últimos pronunciamientos políticos institucionales que son muy positivos, el proyecto continúa activo en su tramitación administrativa.
Problemas sanitarios, ambientales y económicos que la planta a corto y medio plazo
Por videoconferencia participó el científico Fernando Valladares, doctor en Biología, profesor de investigación del CSIC y director de Ecología y Cambio Global del Museo Nacional de Ciencias Naturales, quien aportó la visión técnica sobre los riesgos de esta instalación.
Valladares detalló los problemas sanitarios, ambientales y económicos que la planta podría acarrear a corto y medio plazo para los municipios vecinos, calificando la escala del proyecto como desmesurada para las necesidades reales de la zona. Asimismo, el científico desmontó el argumento del beneficio social al contraponer su escasa capacidad de generación de empleo —estimada en apenas 6 a 10 puestos de trabajo— con la potencial destrucción de empleo comarcal. El experto advirtió que las molestias derivadas de la actividad pondrían en serio riesgo a sectores clave de la economía local, como la hostelería, el turismo y los servicios medioambientales, respondiendo el proyecto únicamente a intereses especulativos de la empresa promotora y de fondos de inversión según Diario de Sevilla.
En cuanto a la salud pública, Valladares señaló que los malos olores ocasionan cefaleas y obligan a la población a mantener las ventanas cerradas. Además, alertó de que las instalaciones atraen insectos como moscas y mosquitos —en una zona que ya lidia con el mosquito vector del virus del Nilo— y generan emisión de partículas en suspensión con efectos nocivos comprobables solo a largo plazo.
«El problema radica en la dimensión del proyecto»
El investigador recordó que el problema radica en la dimensión del proyecto: mientras que en otros puntos de Europa esta gestión de residuos se realiza mediante microplantas (de hasta 20.000 toneladas) adaptadas a explotaciones locales, el modelo de macroplanta proyectado (más de 100.000 toneladas) no responde a la economía verde y circular. «Busca la obtención de beneficios a corto plazo mediante la venta de gas sin medir el daño ocasionado», explicó, añadiendo que la declaración del sur de Europa como Zona de Aceleración de Renovables (ZAR) está convirtiendo el territorio en una «zona de sacrificio energético» para abastecer el consumo del continente a costa del impacto ambiental y social local.

Continuar las movilizaciones hasta la desestimación real y oficial
Los portavoces recordaron a los asistentes que la amenaza medioambiental seguirá latente para toda la comarca del Aljarafe hasta que no se ejecute una desestimación real y publicada oficialmente por parte de las administraciones competentes, motivo por el cual el encuentro concluyó con un llamamiento urgente a la población de todas las localidades implicadas para no bajar la guardia y dar continuidad a las movilizaciones ciudadanas en las calles.






Deja un comentario