
Mohamed Lamín Haddi inicia hoy una huelga de hambre de advertencia de cuarenta y ocho (48) horas en protesta por las precarias condiciones de detención, la mala calidad de los alimentos y las restricciones impuestas a sus comunicaciones con su abogado, informó este miércoles su familia.
Preso desde 2010 por la autodeterminación del Sáhara Occidental
Mohamed Lamin Haddi lleva desde 2010 encarcelado en Marruecos. Como periodista ha defendido el derecho a la autodeterminación del Sáhara Occidental. Cuando llegó a la prisión de Tiflet 2, al este de Rabat, Mohamed era un veinteañero energético y sano, pero ha cambiado. No ve bien por un ojo, le duelen el cuello y la garganta porque lo han ahorcado y está muy debilitado a causa de las huelgas de hambre, que a menudo son la única forma que tienen los presos como Mohamed para protestar contra una privación de libertad inhumana.
Mohamed Lamine Haddi realizó otra huelga de hambre de doce días en julio, que suspendió después de que la suspendiera el también preso político saharaui Naam Asfari, tras ser sacado de la celda de castigo en la que permanecía recluido.
Mal estado de salud e imposibilidad de comunicarse con su abogado
Según la misma fuente, Haddi padece dolores abdominales y frecuentes episodios de vómitos, síntomas que se habrían agravado como consecuencia de la malnutrición y de la deficiente calidad de los alimentos suministrados en la prisión. En varias ocasiones, el preso político saharaui habría rechazado ingerir alimentos por temor a que se encontraran en mal estado.
La familia denunció asimismo que la administración penitenciaria marroquí habría impedido a Haddi enviar correspondencia a su abogado, una medida que, según sus allegados, vulneraría su derecho a la defensa y la confidencialidad de las comunicaciones entre el detenido y su representación legal.
El estado de salud del periodista saharaui se habría visto igualmente afectado por las consecuencias de anteriores huelgas de hambre realizadas para protestar contra las condiciones de su detención y el trato recibido durante su encarcelamiento.
Ante esta situación, la familia responsabiliza a las autoridades penitenciarias marroquíes de cualquier deterioro adicional del estado de salud de Mohamed Lamín Haddi y hace un llamamiento urgente a los organismos internacionales y a las organizaciones de defensa de los derechos humanos para que intervengan.
La familia exige que se garantice al preso político saharaui una atención médica adecuada, una alimentación suficiente y segura, así como el pleno respeto de su derecho a mantener comunicaciones confidenciales con su abogado.






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