
En Bolivia el corredor humanitario del gobierno resultó todo un fracaso y dejó como saldo una persona muerta, varios heridos, detenidos, mientras los bloqueos se incrementaron a 58 puntos en siete departamentos del país, según la Administradora Boliviana de Carreteras (ABC).
El operativo comenzó al amanecer del sábado, con alrededor de unos 150 vehículos, camiones, autobuses, tractores y algunos tanques, primero en El Alto y luego en la carretera que une las ciudades de La Paz con Oruro.
El corredor humanitario con “banderas blancas” fue encabezado por el ministro de Obras, Mauricio Zamora, quien dijo que priorizará el diálogo para abrir la carretera, sin embargo, fue todo lo contrario, porque las fuerzas policiales y militares terminaron enfrentados con los manifestantes y personas que bloqueaban la vía.
Las fuerzas policiales lanzaron gases por doquier contra los grupos de personas que vigilaban los bloqueos y que se defendieron lanzando piedras, palos, petardos, utilizando hondas y volviendo a instalar los bloqueos.
Al término de la operación militar y policial, el ministro Zamora tuvo que salir huyendo, según él mismo lo confirmó, por caminos alternos, después de que el convoy donde se encontraba fue emboscado, según dijo, por los comunarios.
El corredor humanitario avanzó apenas alrededor de unos 50 kilómetros, frente a la resistencia de los comunarios que instalaron bloqueos a lo largo de la carretera que une las ciudades de La Paz y Oruro.
El operativo lo único que generó fue una mayor protesta y tanto dirigentes como comunarios, vecinos e incluso personas afines al régimen, a través de las redes sociales, demandaron la renuncia de Rodrigo Paz.
También por las redes, se informó que un campesino de Vilaque, en la provincia Aroma, fue asesinado, supuestamente, por las fuerzas del orden, con un disparo de arma de fuego. Aunque la trágica noticia no fue confirmada oficialmente, se enviaron también fotografías del difunto.
Anoche, el vocero de Gobierno, José Luis Gálvez, salió a desmentir esa información, sin embargo, los campesinos salieron a señalar que el gobierno, como lo hace siempre, tratará de ocultar la muerte de uno de sus compañeros.
La mañana del domingo, se confirmó el deceso de Víctor Cruz por proyectil de arma de fuego según un certificado de defunción emitido hoy en La Paz. El documento desmiente al vocero presidencial que anoche quiso negar el hecho.
La muerte se produce tras un operativo militar y policial ejecutado a la cabeza del ministro de Obras Públicas, Mauricio Zamora, quien también es primo hermano del presidente Rodrigo Paz.
Después del fracasado corredor humanitario, el Gobierno salió a convocar a un diálogo con los sectores en conflicto, inicialmente con la dirigencia de la federación de Campesinos Tupac Katari, que realizan, entre otros, los bloqueos en La Paz.
Mientras tanto, la ABC, en un informe periódico, informó que hasta la noche de este sábado había 58 puntos de bloqueos en siete departamentos del país, los más afectados La Paz, Oruro, Cochabamba, Potosí y Santa Cruz.
Otra iniciativa fracasada del Gobierno
La tensión escaló el sábado en Bolivia cuando fuerzas policiales antimotines se enfrentaron con manifestantes que intentaron retomar puntos de bloqueo en El Alto y en la carretera hacia Oruro.
El operativo, iniciado al amanecer, contó con un convoy de aproximadamente 150 vehículos, incluyendo camiones, autobuses y tractores, en una ruta de 227 kilómetros hacia Oruro, en una estrategia que, según el ministro de Obras Públicas, Mauricio Zamora, quien encabezó la comitiva, aseguró que prioriza el diálogo y el uso de medios no letales. “Diálogo ante todo”, afirmó, destacando que el despliegue se realiza sin armas letales con el objetivo de “pacificar el país”, pero se registraron ataques con piedras contra la maquinaria, aunque el avance del convoy no se detuvo.
El conflicto ocurre mientras el ejecutivo activaba el operativo “Corredor humanitario de las banderas blancas”, diseñado para abrir rutas y permitir el ingreso de alimentos, medicamentos, combustibles y oxígeno a La Paz y El Alto, ciudades parcialmente cercadas por cortes de vía desde hace casi tres semanas.
Según reportes de medios locales y la Agencia Noticias Argentinas, las fuerzas de seguridad lanzaron gases lacrimógenos contra grupos que, algunos armados con hondas y petardos, buscaban reorganizarse tras el paso de la caravana gubernamental. En El Alto, al menos dos autopistas permanecían tomadas, mientras maquinaria pesada retiraba escombros acumulados durante 18 días.
La urgencia del operativo responde a la crítica situación sanitaria, siendo una de los llamados el del ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, quien alertó que las reservas de oxígeno en Oruro alcanzaban “para apenas un día más”. En La Paz, 12 hospitales y cuatro en El Alto reportaron desabastecimiento, con el Hospital del Niño teniendo garantías de suministro solo por 36 horas para 57 pacientes pediátricos, mientras que hasta cuatro toneladas de oxígeno medicinal permanecían retenidas en rutas hacia Desaguadero.
El desabastecimiento también impactó los mercados pues, en Villa Fátima, el precio de la carne se triplicó, pasando de uno a tres dólares por cuarto de kilo. Ante la escasez, el Gobierno desplegó vuelos con alimentos utilizando aviones Hércules enviados por Argentina.
El ministro al frente del operativo alertó que se había activado una emboscada contra el convoy, lo que hizo que tuvieran que suspender la operación y retirarse, firmando un nuevo fracaso en el intento de romper los bloqueos. «Vimos que lo más acertado era retroceder para cuidar la vida de los bolivianos, preferimos retroceder, Estamos buscando un lugar seguro. Ahí veremos qué hacer, si retornamos a La Paz o continuamos. Da pena que una caravana por la vida haya sido atacada», expresó el funcionario tras la decisión de retroceder.
Este intento sigue al fracaso de un operativo similar la semana anterior, que avanzó apenas 50 kilómetros debido a la resistencia con dinamita y piedras. Las protestas, iniciadas en mayo por demandas salariales y rechazo a políticas de tierras y combustibles, han derivado en pedidos de renuncia contra el presidente Rodrigo Paz, quien asumió el cargo hace seis meses.
Fuente: Resumen Latinoamericano.






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