
Las personas sobreendeudadas en Andalucía afrontan sus pagos con un margen económico más estrecho que quienes atraviesan la misma situación en el Estado español. Otra consecuencia del subdesarrollo andaluz que paga el pueblo. Y es que el 73,4% destina más del 20% de sus ingresos mensuales a saldar deudas, cinco puntos por encima de la media estatal, situada en el 68,3%.
Además el 56% de las personas sobreendeudadas en nuestro país no podría afrontar un gasto imprevisto de 300 euros sin recurrir de nuevo a la financiación. Cuatro puntos más que el 52% registrado en el Estado español.
Así se desprende de la Radiografía del Sobreendeudamiento en el Estado español en 2026, elaborada por Bravo, compañía especializada en la gestión de deuda y la recuperación financiera. El estudio se basa en 1.600 entrevistas realizadas a personas con dificultades para atender los pagos de microcréditos, tarjetas de crédito o préstamos personales.
Más de una cuarta parte de los sobreendeudados en Andalucía son jubilados
La investigación dibuja en Andalucía un perfil especialmente condicionado por la confluencia de ingresos reducidos, responsabilidades familiares y escasa capacidad para encajar gastos inesperados. Uno de cada cuatro encuestados por sobreendudamiento en Andalucía, el 26%, es pensionista. La proporción supera en siete puntos la media estatal del 19%, y revela que la presión de las deudas también alcanza a quienes dependen fundamentalmente de una pensión.
A esta circunstancia se añade el mayor peso de las cargas familiares. Casi seis de cada diez andaluces sobreendeudados, el 59%, tienen al menos una persona a su cargo, frente al 53% del Estado español. La necesidad de sostener a otros miembros del hogar estrecha todavía más unas economías domésticas en las que una parte considerable de los ingresos ya está comprometida antes de comenzar el mes.
Menos ingresos y poco margen ante los imprevistos
La distribución de la renta acentúa esta vulnerabilidad. El 14% de los encuestados andaluces vive con menos de 1.000 euros al mes, tres puntos más que la media nacional. La mayor parte de los casos, el 64%, se concentra en la franja comprendida entre los 1.100 y los 2.000 euros mensuales.
El informe señala, por tanto, una realidad en la que el problema no reside únicamente en el volumen de las obligaciones contraídas, sino también en la limitada capacidad de los afectados para atenderlas sin desatender otros gastos esenciales. Cuando las cuotas absorben una parte significativa del presupuesto, una reparación doméstica, un recibo inesperado o cualquier necesidad familiar pueden quebrar un equilibrio ya frágil y obligar a buscar nueva financiación.
Se configura así el círculo del subdesarrollo andaluz difícil de romper para las personas: la escasez de recursos empuja a financiar los gastos extraordinarios y las nuevas obligaciones reducen aún más la renta disponible durante los meses siguientes.
La falta de ingresos, principal obstáculo
Los resultados retratan exclusivamente a personas que ya atraviesan problemas de sobreendeudamiento y, por tanto, no pueden extrapolarse al conjunto de la población andaluza. Sí permiten apreciar que, dentro de este colectivo, determinados factores de vulnerabilidad tienen en Andalucía un peso superior al observado en el Estado español: mayor presencia de jubilados y personas a cargo, ingresos más bajos y una proporción más elevada de la renta absorbida por las deudas.






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