
Rodeados de una gran presencia policial, los miembros vascos de la flotilla han llegado a Loiu tras permanecer detenidos en Israel y pasar varios de ellos por el hospital a consecuencia del trato recibido durante su detención. A su llegada al aeropuerto vizcaino, la Ertzaintza ha cargado contra ellos.
Fuentes del grupo de personas allegadas que esperaban la llegada de los activistas han explicado a NAIZ que las cargas se han producido cuando los miembros de la flotilla iban a encontrarse con las personas que les recibían, en un momento en el que han intentado apartarlos sin que se produjera resistencia.
En su intervención, efectivos de la Ertzaintza han lanzado al suelo a los activistas, a los que han seguido aporreando pese a que no mostraban actitud de respuesta violenta e incluso se protegían unos a otros con sus propios cuerpos.
Acusados de «desobediencia grave» y «atentado»
Los detenidos, según informa Europa Press, están acusados de «desobediencia grave, resistencia y atentado a agente de la autoridad».
Testigos presenciales han señalado que entre las personas detenidas se encuentra el navarro Jotas Osés. Han explicado, asimismo, que la actitud violenta por parte de la Ertzaintza no ha cesado. De hecho, han subrayado que han presenciado cómo se conducía de forma violenta a detenidos a los vehículos policiales, así como a la persona arrestada, que ha sido trasladada al ambulatorio de Deustu y, desde allí, conducida posteriormente al Hospital de Basurto.
Asuntos Internos abre una investigación
En un primer momento, el Departamento de Seguridad de Lakua se ha limitado a informar de «incidentes» y de «alguna intervención» con «uso de porras» en el aeródromo, pero no han dado más detalles sobre su actuación ni sobre el motivo que habría provocado esas violentas imágenes.
Sin embargo, la Jefatura de Asuntos Internos de la Ertzaintza ha iniciado una investigación «para verificar si la actuación de los agentes se ajusta a las instrucciones en vigor».
«Obsesionados con los móviles»
Los miembros vascos de la flotilla, entre los que se encuentran activistas madrileños y gallegos, han llegado a Loiu varias horas más tarde de lo esperado, alrededor de las 14.00. Les esperaban allegados y familiares, también un gran despliegue policial de la Ertzaintza.
A su llegada, según ha dado a conocer EiTB, han posado ante los medios gráficos y, al poco rato, agentes de la Ertzaintza los han apremiado para que se retiraran de allí.
Testigos de los hechos han señalado que la presencia policial se ha intensificado en el momento de la llegada del avión que trasladaba a los miembros de la flotilla, cuando se ha producido la llegada de vehículos policiales y han podido ver cómo los efectivos desplegados se colocaban material de intervención.
Según han relatado, esos movimientos les han llevado a pensar que los iban a conducir por otra puerta de salida. Han señalado también que se mostraban «obsesionados con los teléfonos móviles».
Tras la intervención policial, el grupo de personas que esperaba a los activistas, entre las que varias personas han sido identificadas, se ha arrodillado con la cabeza contra el suelo, con las manos a la espalda, como tiene Israel a los detenidos, sean palestinos o activistas internacionales.
Ya fuera del aeródromo, han protagonizado una sentada en la carretera en el momento en el que iban a trasladar a los detenidos a comisaría.
«No venía a cuento»
A las puertas del ambulatorio de Deustu miembros del grupo de colectivos que han recibido a los activistas de la flotilla han denunciado que se reprima la solidaridad y han calificado los hechos de «violencia gratuita» por parte de la Ertzaintza contra activistas «que han sido secuestrados en aguas internacionales y maltratados, que han pasado por las cárceles sionistas…».
Según han señalado, no esperaban esa respuesta de la Ertzaintza, porque «no ha pasado nada». «Lo que ha hecho la Ertzaintza es provocar un altercado violento que no venía a cuento. Nuestro único objetivo era recibir a unos activistas que llegaban muy cansados, que han sido torturados allí, que venían con lesiones y que algunos han tenido que pasar por el hospital».
«Nos han llegado a decir en el aeropuerto que si llevábamos banderas del Athletic no pasa nada, pero si llevábamos banderas palestinas, sí». «Si hubiéramos estado poniendo ‘aupa Athletic’, no pasaría nada, pero como llevábamos banderas palestinas y una pancarta denunciando a los sionistas y las colaboraciones que hay aquí en Euskal Herria, con muchas empresas que están llenándose los bolsillos, ahí sí hay problema».
Un grupo de personas con banderas palestinas permanece en las inmediaciones de la comisaría de la Ertzaintza de Deustu, a donde habían conducido las personas detenidas.
Tras su puesta en libertad, una de las activistas de Global Sumud Flotilla ha manifestado que, nada más aproximarse a quienes les brindaban la bienvenida, «de un momento a otro, agentes de la Ertzaintza han comenzado a empujar y a decirnos qué hacíamos ahí. Han empezado a golpear a la gente y nos han detenido a cuatro personas».
Según ha apuntado, no esperaban que ocurriese algo así, pero ha recordado que la Ertzaintza mantiene «contratos de entrenamiento y tecnología con los sionistas».
El Ministerio sionista de Exteriores ironiza por el trato dado a los miembros de la flotilla
El Ministerio de Asuntos Exteriores israelí ha tirado de ironía y ha lanzado un dardo al Gobierno español tras los incidentes a la llegada de los activistas de la Global Sumud Flotilla, que previamente habían denunciado malos tratos en Israel.
«Exigimos una explicación del Gobierno español sobre su trato a los anarquistas de la Flotilla», ha escrito la cuenta de Exteriores israelí en X con tono sarcástico, después de la polémica internacional desatada por su detención de los activistas en aguas internacionales y por las burlas del ministro de Seguridad Nacional israelí, Itamar Ben Gvir, días atrás hacia los detenidos.
Fuente: NAIZ.






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