
El Estado español ha dado un salto en cuanto a inversión en el rearme imperialista que cambia su posición en el tablero. Por primera vez se sitúa entre las 15 potencias que más dinero destinan a defensa, tras alcanzar un gasto récord de 23.333 millones de euros, según el informe 2026 de Global Firepower (GFP).
El documento sitúa al Estado español como la potencia militar número 18 del mundo, con una fuerza de 117.000 militares y un incremento de inversión que supera el 46,5% respecto al año anterior.
Es el mayor avance en décadas y marca un giro estratégico en el sentido que venían pidiéndole Trump y la OTAN, reforzando su capacidad militar. El informe refleja que las potencias han acelerado su rearme y que Madrid, tradicionalmente rezagada en inversión militar, ha roto su techo histórico para alinearse con los estándares de las grandes democracias occidentales.
Un salto estratégico a la primera línea de defensa del imperialismo
El aumento del gasto llega en un contexto marcado por la presión del imperialismo estadounidense, que llevan años reclamando a Europa un mayor compromiso con el sostenimiento de sus intereses en el planeta. Unos intereses que las oligarquías europeas también comparten beneficiándose del saqueo del planeta.
El expresidente estadounidense Donald Trump insistió en que los países europeos debían destinar más PIB a sus fuerzas armadas, una postura que generó fricciones dialécticas con el Gobierno de Pedro Sánchez, que rechazó elevar el gasto al 5% del PIB y defendió mantenerlo en torno al 2%. Pese al «espectáculo» mediático de ese supuesto enfrentamiento, lo cierto es que los datos muestran que el Estado español ha ejecutado un incremento sin precedentes.
El informe de GFP también destaca que el país mantiene 4.000 militares desplegados en misiones internacionales bajo la ONU, la UE y la OTAN, y que este año se han convocado 11.913 nuevas plazas para reforzar las Fuerzas Armadas.






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