
El reino de Marruecos habría provocado la crisis en Ceuta como una herramienta para presionar en la negociación sobre la soberanía de las aguas del Sáhara Occidental. Es lo que se destila de recientes informaciones sobre la situación en el norte de África.
Es una prioridad para Marruecos consolidar el control sobre las aguas del Sáhara Occidental, ricas en minerales como tierras raras y telurio, con el fin de atraer capitales internacionales.
Compañías británicas, estadounidenses e israelíes demandan garantías legales (es decir, usurpar la soberanía de la República Árabe saharaui Democrática sobre sus aguas) para operar en esta zona, especialmente en proyectos relacionados con la energía y la exploración submarina como el Monte Tropic.
Rabat persigue establecer un marco jurídico internacional que respalde sus actividades en el Sáhara Occidental ocupado, ejerciendo presión sobre el Estado español y la Unión Europea para evitar posibles litigios futuros.
«¿Crisis España-Marruecos? Razón: Sáhara Occidental»
En un artículo de opinión del representante del Frente Polisario en el Estado español («¿Crisis España-Marruecos? Razón: Sáhara Occidental«), Abdulah Arabi afirma que «procede traer a colación el debate suscitado en lo que respecta a las aguas adyacentes al Sáhara Occidental. Un debate zanjado, entre otros, por la reiterada jurisprudencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea».
Arabi recuerda que no se puede obviar la soberanía saharaui sobre sus aguas: «Dichas aguas son territorio del Sáhara Occidental, un territorio no autónomo, según Naciones Unidas, por lo que mientras no se resuelva la situación global del mismo, estamos ante un debate estéril».
Y apunta a la tentación que puedan tener Madrid y Bruselas, ante la coacción marroquí, de permitirle este nuevo atropello de los saharauis: «Ni España ni la Unión Europea deberían actuar como si el pueblo del Sáhara Occidental no fuese soberano sobre su territorio. Ello implica —obviamente— que cualquier actuación emprendida más allá del paralelo 27.40 deba contar con el consentimiento del pueblo saharaui, otorgado a través de su legítimo representante: el Frente Polisario».
Un acuerdo favorable a Rabat sobre las aguas del Sáhara Occidental es prioritario
Monte Tropic, en aguas sahararuis, contiene una de las mayores reservas mundiales de tierras raras y telurio según Nueva Radio.
El ministro de Asuntos Exteriores, Nasser Bourita, manifestó el martes las intenciones de Marruecos: «Legislación nacional para defender fronteras, rechazo categórico a imposiciones y establecimiento de un diálogo equitativo para dirimir las disputas marítimas».
Así, en paralelo a la crisis en Ceuta surgen «las disputas marítimas». Rabat pretende sentarse a negociar sobre las aguas jurisdiccionales del Sáhara Occidental, incluso antes de abordar la «prosperidad compartida» con Ceuta y Melilla.
«Lo de Ceuta es una maniobra orquestada por la DGST (Dirección General de Vigilancia del Territorio) junto con la DGED (Dirección General de Estudios y Documentación) para forzar a España a la mesa de negociaciones sobre las aguas territoriales del Sáhara Occidental. La razón es que los inversores presionan al país para obtener seguridad jurídica que les permita operar en el territorio saharaui», detalla un exagente de inteligencia española a Nueva Radio.
Por ejemplo, requieren «la certeza de que el Tribunal Europeo de Justicia no obstaculizará sus actividades, como ocurrió con el Acuerdo de Pesca con España», explican fuentes de inteligencia.
En el mismo sentido apunta el analista saharaui Taleb Alisalem: «El objetivo inmediato es negociar la limitación de las aguas con las islas Canarias» así como «el espacio aéreo del Sahara Occidental, que sigue controlado por España», asegura.
Empresas instaladas en el Sáhara
Marruecos apunta a «los peñones, Ceuta y Melilla, la prosperidad compartida, las aguas del Sáhara y especialmente el Monte Tropic, ya que las empresas requieren un estatus legal internacional que les permita operar legítimamente. Se prevé una inversión significativa», añaden.
En el Monte Tropic, ubicado bajo las aguas atlánticas frente al Sáhara, es necesario realizar exploraciones que demandan altos recursos financieros.
Los proyectos que vinculan a esta área con empresas marroquíes e israelíes, especialmente en el sector de energías renovables, son cada vez más comunes. Además, algunas invierten en el Sáhara Occidental, que Marruecos considera «provincias del sur del Reino« según El Español.
Esto requiere condiciones previas que se están cumpliendo: un adecuado marco jurídico y fiscal, un entorno normativo favorable para negocios y una creciente implicación del sector privado. Esta es la línea que Rabat pretende mantener en las operaciones comerciales en las aguas atlánticas.
Empresas energéticas israelíes como NewMed Energy, especializada en la exploración de yacimientos de gas y petróleo, conforman el consorcio que busca explotar los montes submarinos que coinciden con las Islas Canarias, como el Monte Tropic. También participará una compañía británica.
De hecho, NewMed ya está establecida en Marruecos para explorar y extraer gas natural, principalmente a través de acuerdos firmados con el Ministerio de Transición Energética y la empresa marroquí Adarco Energy en áreas frente a la localidad costera saharaui de Bojador.
En el caso de NewMed, anteriormente Delek Drilling, fue el propio rey Mohamed VI quien invitó mediante carta a su director ejecutivo, descendiente de inmigrantes marroquíes, a operar en el país, según informó el diario económico israelí Global.






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